Osvaldo Bayer: “Europa vuelve a cometer los mismos errores. No aprende jamás”

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En “CONADU en el medio” nos dimos el gusto de analizar junto con el historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer los avances de derecha en las últimas elecciones europeas.

– CONADU: Para pensar la realidad seguimos preguntándonos sobre el sentido y el significado de las últimas elecciones en Europa con el avance de la derecha. Incluso del nacionalismo de derecha con tintes fascistas, en algunos casos preocupantes, que tienen que ver con un escenario político de crisis social y política, de un modelo neoliberal que sigue siendo llevado hasta las últimas consecuencias en ese continente y que, en cierta medida, se contrapone con el escenario político que vivimos en algunos países de la región. Sin embargo, nos preocupa e intentamos entender un poco mejor esta situación. Y para eso estamos en comunicación con un cronista de lujo, con el compañero historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer a quien le damos la bienvenida al programa “CONADU en le medio” y le agradecemos por aceptar ser parte de esta propuesta.

– Osvaldo Bayer (OB): Gracias a ustedes.

– CONADU: ¿Qué podés decirnos sobre estas elecciones en Europa que tanto nos preocupan en relación al avance de la derecha, en su versión nacionalista y de carácter fascista en algunos casos?

– OB: Bueno, eso es ponerse realmente muy triste. Es hacerse negativo y decir Europa no aprende jamás. Con todos los aprendizajes que tendría que haber hecho: con las guerras terribles, las depredaciones que ha sufrido, etcétera, vuelve a cometer los mismos errores. Busca la separación, busca el odio, busca la diferencia de los países, ahondar las fronteras. Sinceramente es como para desesperarse, porque el pensamiento europeo fue un pensamiento increíble, formidable. Los estados unidos europeos, terminar con las fronteras, pese a los idiomas entenderse entre ellos. Y bueno, todos los pasos adelante que se dieron y ahora lo contrario. Claro, algunos países están mal económicamente y otros están más o menos bien y eso da muchas envidias.

– CONADU: Así como en Francia fue sorpresivo el caudal electoral que obtuvo Marine Le Pen, expresión del frente nacional de una clara derecha y con consignas de nacionalismo de derecha, en Alemania fue también sorpresa lo que se llama la Alternativa para Alemania, un partidoque pretende superar por derecha a la propia Ángela Merkel. ¿Cómo se explica el surgimiento? ¿Cómo lo estás viendo?

– OB: Los alemanes tienen mucho miedo de tener que mantener a Europa y entonces la derecha dice que hay que separarse, vivir bien ellos y que los demás se jodan, ¿no? Merkel ha hecho muchos programas para mantenerse en Europa y ayudar en lo que se puede a los países pobres. Pero hay una derecha que no quiere saber nada, principalmente la del gran capital que está ayudando a los partidos de derecha. Alemania está en una situación bastante molesta, porque la mayoría quiere mantener a Europa pero hay fuerzas que dicen basta de seguir manteniendo los países pobres.

– CONADU: Nos sorprendió que lo llamaran el partido de los profesores, que se trate de un sector social acomodado que, como vos decías, trata de excluir a los sectores sociales más afectados por la crisis en Europa.

– OB: Sí, en vez de tener ese pensamiento europeo abarcativo, generoso y decir vamos a tratar de que Europa salga adelante con todos juntos y tener un nivel de vida más o menos igual.

– CONADU: Y seguramente el surgimiento y la consolidación de esta nueva derecha en Europa tiene que ver también con la crisis de la socialdemocracia y DE los sectores de izquierda. ¿Qué reflexión te merece esta situación, esta bancarrota de la socialdemocracia en Europa?

– OB: Lo que pasa es que la socialdemocracia, tanto alemana como las demás o los partidos socialistas, no están definidos. Son partidos liberales. Cuando gobernó el señor Helmut Schmidt se hizo un gobierno absolutamente liberal, de socialismo nada. Por supuesto ya hay ciertas leyes sociales que se mantienen desde hace mucho tiempo y se defienden. Pero en ese sentido, por ejemplo, hay cosas increíbles: está el presidente del Banco Alemán que, según declaraciones, gana once millones de euros por mes, mientras que los desocupados cobran 343 euros por mes. Fíjese la diferencia. Eso no es democracia. Porque uno tendría que preguntarse qué hace con once millones, en qué lo gasta. Bueno, se compran primero una casa en la costa, después otra en Miami, un yate en un lado, otro yate en otro… ni siquiera tienen tiempo de usarlos y de ir a esas casas de veraneo. Es decir que hay que gobernar más justamente. Las diferencias sociales son muy grandes en Alemania.

– CONADU: Se han agrandado, seguramente. Eso también habla de cómo un proceso de integración puede no necesariamente significar estar orientado para el bienestar de las grandes mayorías, como lo vimos en el caso de Europa.

– OB: Claro, ahí se ve claramente…

– CONADU: Y de ahí si se quiere se puede hacer la contraposición respecto de los esfuerzos que se están haciendo, desde los distintos procesos, en América latina para tratar de encarar una integración desde otra perspectiva. ¿Cómo se ve allá la situación? ¿Se le presta atención a lo que está sucediendo en América latina?

– OB: Muy poca atención. Porque claro, los problemas europeos últimamente son muy grandes. Pero tampoco se trata de ayudar. En ese sentido hay un alejamiento de las relaciones con América latina, económicas, ¿no? Es una gran pena. Lo que tiene que avanzar es la izquierda europea, unirse allí en Europa, y llevar los problemas en conjunto.

– CONADU: Hay algunas expresiones de la izquierda europea que toman como referencia los procesos de cambio en América latina y que obtuvieron buenos resultados en estas elecciones porque vienen peleando también hace tiempo, como es el caso de Syriza en Grecia y de otras fuerzas de izquierda que por ahí no tienen tanto arraigo como el partido de la izquierda en Alemania o en Francia. Sin embargo, no logran todavía calar hondo con su discurso y su alternativa en las grandes mayorías sociales y de los trabajadores en Europa.

– OB: Hay verdaderamente partidos que tienen un programa realmente muy generoso. Usted acaba de nombrar el partido de la izquierda en Alemania, que tiene toda la experiencia. De hecho con el comunismo y todas esas cosas ha aprendido a no cometer errores. Además, tiene un programa amplísimo y absolutamente democrático. Funcionan democráticamente entre ellos, pero no tienen el apoyo necesario del pueblo. Son minorías.

– CONADU: También está el gran problema de la relación con el movimiento obrero que supo ser tan fuerte y tan poderoso. En Europa supo ser el puntal del mantenimiento del Estado de bienestar y hoy por hoy también está en una crisis de carácter político frente a este avance del neoliberalismo…

– OB: Sí. Bueno, es un poco realmente la no definición que tiene la socialdemocracia. Porque el obrero alemán vota la socialdemocracia y la socialdemocracia ya se ha convertido en un partido liberal. Así que realmente no responde a los intereses de la masa. Pero claro, hay ya obreros que ganan bien y no tienen interés en hacer el socialismo.

– CONADU: Bueno Osvaldo, lo dejamos con un viso de esperanza frente a esta situación complicada que se vive en Europa en relación a las posibilidades y a la necesidad de que desde los sectores vinculados con el movimiento y la izquierda puedan profundizar una construcción política que le ofrezca a la ciudadanía europea, frente a la crisis a la que lo lleva el modelo neoliberal, una salida que no implique esta creciente derechización y la emergencia de sectores nacionalistas filofascistas que lamentablemente han significado tragedias para la historia de Europa.

– OB: Así es, espero que sí, porque la esperanza está solamente en la izquierda porque la derecha jamás va a modificar los conceptos del capitalismo y el liberalismo tampoco. Así que es la izquierda la que tiene que manejarse para el futuro y realmente traer programas muy profundos y no nada más que a las elecciones. Bueno, muchas gracias por el tiempo que me han dado.

 

 

Entrevista hecha por Federico Montero y desgrabada por Gabriel Di Battista.