Homenaje a Néstor Kirchner en la Facultad de Sociales de la UBA

Viernes a la noche. Más de 400 personas de reunieron en la puerta de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA para homenajear a Néstor Kirchner. Se conformó un panel con la presencia del decano de la facultad Sergio Caletti, la vice decana Adriana Clemente, los docentes Carla Wainsztok y Damián Loreti, el director de la carrera de Ciencias de la Comunicación Glenn Postolsky, Ricardo Forster, el publicista Fernando Braga Menéndez, el secretario adjunto de Feduba Mario Toer y el secretario general de Conadu Carlos De Feo. La cantidad de jóvenes, la fuerza de todos los discursos, el compromiso por profundizar el proyecto de país inaugurado con la conducción del ex presidente, despertaron en los presentes reflexiones que anticipan los tiempos que se vienen.

“Los jóvenes también en la Universidad toman las banderas de Néstor y eso representa un compromiso para todos los docentes. Es algo muy importante, los trabajadores de la educación superior tenemos que estar a la altura y dar respuesta”, analizó Carlo de Feo, Secretario General de Conadu, mezclado entre los coros de los estudiantes. “La mejor forma de rendirle homenaje a Kirchner es profundizar la construcción de un modelo de país con justicia social y el protagonismo de los sectores populares. La Universidad pública está llamada a tener un rol central en este proceso  y para ello los docentes universitarios debemos redoblar nuestro compromiso”.

Mario Toer, de FEDUBA consideró que esta expresión “pone en evidencia” que en la Universidad de Buenos Aires también convergen los nuevos movimientos que se han comenzado a desarrollar. “Para mí esta conversión del dolor en esperanza es un fenómeno que marca un antes y un después. Así que preparemonos para lo que sigue”, arengó. Mientras tanto hacía su intervención Ricardo Forster, entre otros militantes que no quisieron perderse la oportunidad de compartir la repentina esperanza que llegó después de los funerales y las tantas manifestaciones que se sucedieron desde el miércoles 27.

Emilio Cartoy Díaz, director de TEA Imágen, vive a pocas cuadras de la sede de Ramos Mejía, se cruzó con la multitud y se quedó: “la transformación es lo que se está viendo hoy acá, está clarito”, dijo. “Me llevo de este acto la alegría de algo que uno viene viendo hace tiempo y se oculta. Esto hay que transmitirlo en directo, con los medios de comunicación que ya hay, medios populares”, repitió que hace falta más comunicación, que las calles ya se ganaron. “Hay cuadros juveniles muy importantes, la culminación del mejor homenaje a Néstor Kirchner sería la construcción del Ministerio de la Juventud”, concluye Cartoy Díaz.

Gustavo Bulla, uno de los autores de la Ley de Servicios de Comunicación, destacó que “en este tiempo de sentimientos contradictorios estar todos juntos es una gran alegría”. Recuerda: “Yo milité cuando no daba vergüenza llamarse Juventud Universitaria Peronista en esta facultad, en la década del 80, previo al menemato, eso explica por qué después ese nombre quedó bastardeado. Pero hoy es un motivo de alegría que los pibes de las distintas agrupaciones salgan orgullosamente a gritarlo. Y es una alegría también la confluencia de los más grandes, la generación intermedia”.

Glenn Postolsky, director de la carrera de Comunicación, calificó al acto de homenaje como un hecho muy importante. “Poder asumir una posición en la facultad donde estamos nosotros, donde nos señalan – casi nos estereotipan – como la facultad de Carta Abierta, la gestión del kirchnerismo… Hoy nosotros podemos decir que somos esto, porque verdaderamente creemos que este proyecto es de transformación, para una Argentina mejor y estamos orgullosos de encararlo”.

El decano Sergio Calleti fue el último en hablar desde el panel. Era visible su emoción y dijo: “Tengo la impresión de que estamos ante un deslumbrar, ante un alumbrar, ante un despertar. Esa impresión, debo confesar que es una enorme ilusión”.  Ya no había intervenciones desde ningún panel, pero siguieron los cantos militantes, las expresiones de sorpresa.