Docentes de las universidades nacionales le dijeron NO a la reforma laboral de Milei

En una Plaza de Mayo colmada, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) fue parte de una gran movilización en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. 

Un proyecto que para Clara Chevalier, Secretaria General de CONADU, pretende reescribir y volver a foja cero las relaciones laborales: “Los trabajadores iniciamos nuestra historia de lucha organizándonos para pelear por una jornada de ocho horas para disponer de tiempo para el resto de la vida porque el primer capitalismo tenía jornadas laborales extensísimas. Y ese pedido realizado de forma individual no tenía ningún efecto, entonces nos empezamos a organizar. Y en forma colectiva fuimos conquistando algunos derechos. Esta reforma laboral quiere volver atrás incluso con la jornada de ocho horas, incluso con la posibilidad de los trabajadores y trabajadoras de organizarnos colectivamente para reclamar por nuestros derechos”.

Desde muy temprano, compañeros y compañeras de los sindicatos de CONADU más cercanos concentraron en Buenos Aires. Pero la convocatoria se replicó en distintas ciudades de todo el país donde miles y miles también se manifestaron contra la última propuesta libertaria regresiva que profundiza la precarización.

Desde la Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (ADIUC), se expresó la Secretaria General Leticia Medina: “Los y las docentes universitarias conseguimos hace 10 años nuestro primer convenio colectivo de trabajo, que establece los derechos colectivos de la docencia. Entre otros, se incluye la posibilidad de organizarnos sindicalmente, de que esos sindicatos sean reconocidos, de que puedan ser parte de una negociación colectiva con nuestros empleadores ꟷtanto a nivel nacional como en cada una de las universidadesꟷ, y que podamos tener recursos propios como forma de adhesión, de participación y de compromiso de sus trabajadores con la organización colectiva. Todo esto es posible de ser vulnerado y revertido de un plumazo con una ley que ataca a las organizaciones sindicales, porque es evidente que el primer objetivo es desarticular la fuerza organizada de los trabajadores y las trabajadoras”.

En línea con la vulneración de derechos históricos de las y los trabajadores aportó Arnoldo Pucci, Secretario General de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Villa Mercedes (ADOI – UNVIME): “Rechazamos la reforma laboral porque no moderniza: precariza. No genera empleo: abarata el despido. Y no democratiza: concentra poder. Defendemos el trabajo como derecho no como mercancía, y la justicia social como condición de una democracia real”.

Sobre la específica afectación a la tarea docente en las universidades públicas se explayó Abigail Araujo, Secretaria General de la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM): “La reforma regresiva en derechos laborales que propone el gobierno nacional afecta a las/os docentes universitarias/os porque pone en riesgo la carrera docente, desfinancia las jubilaciones, elimina la negociación colectiva, perjudica a los colegios profesionales y ataca a los sindicatos”. 

Jimena Juri Ayub, Secretaria General del Sindicato de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de San Luis (SIDIU), enfatizó: “El proyecto de reforma laboral vende una falsa autonomía del trabajador que en realidad solo genera flexibilización y precarización”.  

Por su parte, Federico “Pachi” Gayoso, Secretario General de la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (COAD), contextualizó el nuevo revés oficialista: “Estamos frente a un gobierno que viene a garantizar las ganancias extraordinarias de los sectores más concentrados de la economía, a costa de los bolsillos y los derechos de las y los trabajadores. Puntualmente, en el sistema universitario el desfinanciamiento es realmente atroz. Estamos cobrando los sueldos más bajos desde que recuperamos la democracia, superando incluso la miseria que cobrábamos en 2001. Esto impacta en nuestras condiciones de vida, la dificultad de llegar a fin de mes, en nuestra dignidad como trabajadores. Pero también impacta en otras aristas: hay una enorme cantidad de compañeros y compañeras que renuncian, que se van de la universidad. Esto ocurre en todas las cátedras y en todas las facultades. Y nos está llevando casi a la extinción del sistema de obras sociales universitarias”.

Finalmente, Octavio “Tato” Miloni, Secretario Adjunto de CONADU y Secretario General de la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP), puso el foco en la resistencia de la docencia universitaria organizada: “Los docentes y las docentes universitarias seguimos en la pelea. La calle es nuestro lugar esencial para ejercer el derecho a la pelea, a la lucha por la educación pública.Y sentimos cierta satisfacción porque hemos podido tener un correlato en la política, hemos logrado que no se aprueben los artículos que pretendían derogar la Ley de Financiamiento Universitario”.